Los vinos más caros de España

La crisis solo ha servido a reajustar los precios en las marcas entre 12 y 25 euros y mejorar la calidad de los de abajo. Mientras tanto, los precios estratosféricos se mantienen porque su misión tiene otro soporte y otros fines que tienen que ver con las relaciones de sociedad, siempre que la marca sea mítica y por lo tanto con notorio prestigio. No obstante, no todos los vinos de este nivel tienen fama y reputación.

La pregunta más vulgar que me hacen es si un vino de 300 euros es treinta veces mejor que uno de 10. Siempre se cuestiona que la calidad esté a la altura del precio o viceversa. En cambio nadie impugna que un reloj Cartier cueste 22.000 euros o que un traje de Brioni 4.000 porque pesa la marca sobre todas las cosas y su reputación nace de una calidad sostenida e incuestionable. Uno, que sin presumir, ha bebido todo lo caro y lo barato que circula por el mundo, reconoce que siempre he experimentado una cierta emoción y expectación cuando se descorcha una botella de este género y más si pertenece a una insigne cosecha. A mi especialmente no me mueve comprar una botella por lo que pueda afectar a mi bolsillo, incluso si tuviera invitados en casa capaces de apreciarla. En cambio, podría hacer un esfuerzo en adquirirla si tuviera que obsequiar a una persona importantae para mí. Es posible que no la compartiría con él para que la pueda beber con quien quiera y busque para la ocasión un momento señalado. Este vino necesariamente debe tener la fortuna de contar con un prestigio y notoriedad que pocas marcas poseen. A estos valores hay que añadir el concepto de “vino mítico”, una concepción que solo nace de una serie de factores y el más importante es la cotización que genera sobre todo el intermediario (negociante e importador) capaz de regular la demanda y por lo tanto disparar o encoger los precios gracias al amplio margen con el que dispone. Si nos fijamos en el listado que ofrece el buscador on-line wine-searcher sobre cuáles son los vinos más caros del planeta, veremos que el ranking es diferente al que muestro en este post pues mide la cotización en los EE.UU. Algunas marcas españolas tienen precios más elevados allá sin que se deba a su calidad, al margen de los impuestos y aranceles de cada Estado pues, en general, suelen estar dictados por los importadores. Por ejemplo, el tinto Gran Arzuaga se cotiza a 288 dólares mientras que aquí no rebasa los 120 euros. En cambio, los más caros en España como La Faraona, alcanza los 633 dólares en el mercado yanqui mientras que en España se pone a 770 euros.

EL PRIMER MITO ESPAÑOL

¿Cómo se construye un mito? Es difícil cuadrar la lógica con esa calificación. Vega Sicilia es el ejemplo más claro de un vino legendario. En mi libro Vega Sicilia: Viaje al Corazón de la Leyenda, explico cuando Luis Herrero, propietario de la finca en 1914, un “bon vivant” y cazador empedernido en safaris en África, aporta una dosis de glamour al negocio. Utiliza las botellas de Vega Sicilia (marca que nace en 1.915) no como producto comercial sino como herramienta social. El vino no se vende, solo lo regala a sus clientes de otros negocios de metalurgia que poseía. Su introductor en la alta sociedad española, cuya plaza mayor era la Sociedad de Tiro de Pichón, fue el Marqués de Riscal, don Camilo Hurtado de Amezaga. Quien quisiera una botella de este vino necesariamente tendría que ser amigo, socio o cliente. Nunca en España había nacido una bodega para estos fines. El vino no se vende, hasta que en los años Cincuenta del pasado siglo se crea un pequeño círculo de clientes, hermético y de elección arbitraria y que se traslada al comercio solo a través de la restauración. Es a partir de los Setenta cuando comienzan a aparecer tímidamente algunas botellas en el mercado público que, en su mayor parte, se exhibían pero que pocas veces se bebían. Así nacería un mito de una bodega que solo fue rentable con la entrada de los actuales propietarios, los Álvarez.

LOS OTROS CASI MITOS

En plena ebullición de los grandes vinos contestatarios franceses como los entonces desconocidos “vinos de garaje” Chateau Le Pin (Pomerol) y Chateau Valandraud (Saint Emilión), estos se subieron a las barbas de los indestructibles “grand cru classé” del Medoc poniendo los precios por las nubes. Uno de ellos Jean-Luc Thunevin, que además era negociante en Saint Emilión y amigo de Peter Sissek, se interesó por los vinos de este para venderlo en exclusiva mundial. Como es de rigor entre los negociants, nadie puede comprar vino en los châteaux sin pasar por ellos. Más tarde, a través de Peter, conoció a Álvaro Palacios y le hizo la misma propuesta con L´Ermita. Ambos bodegueros españoles vendían sus respectivos vinos a Thunevin a un precio -que en el caso de Pingus no sobrepasaba los 40 euros- que después multiplicaba por cinco a sabiendas que por la escasa producción –apenas 3.000 botellas- las ventas estaban aseguradas. Ya en los últimos años sigue existiendo una desproporción entre lo que factura la bodega –estimo que no más de 150 euros por botella- y el precio final que cito más abajo. Este fenómeno se ha trasladado a los vinos que los Palacios elaboran en el Bierzo, si bien La Faraona tiene una producción mucho más pequeña en comparación con los primeros años de L´Ermita. Por lo tanto solo estos dos vinos españoles son parangonables con los grandes mitos franceses cuyos precios depende de la cotización en el mercado mundial.

EL PODIO DEL LUJO

Gracias a la precisión de la base de datos de la Guía Peñín, al que cualquier lector puede tener acceso por suscripción, he aquí el ranking de los vinos más caros de España reseñados en la edición 2014 de la Guía. Conviene puntualizar que los vinos alcanzan la puntuación máxima o casi, no podría ser de otra forma. Hay excepciones que explicaremos mas abajo. Son todos los que son.

1.- 990 € L´ERMITA 2011 TINTO (97 Ptos. GUIA PEÑIN)

Valor enológico: Un vino espectacular por lo que tiene que ver con la elegancia y complejidad poco común en un vino del priorato.

Valor social: Sin duda es el vino mas caro de España con ciertas variaciones que no merman su condición de “mito contemporáneo”. Un vino que agradecería como obsequio cualquier entendido mundial

2.- 900 € TESO LA MONJA 2008 TINTO (97 PT. GP)

Valor enológico: Conjuga la potencia, complejidad y elegancia incluso, como algo insólito en un vino de Toro.

Valor social: No tiene todavía el valor social y solo podría mostrar un interés enológico el gran aficionado.

3.- 770 € -LA FARAONA 2011 TINTO (97 PT.GP)

Valor enológico: Es la única mencía del Bierzo que posee unos rasgos no atribuibles a esta variedad, fruto de una exquisita elaboración y la casi inaccesible ubicación de sus viñedos . Sobresale la sutilidad, mineralidad y elegancia de quien sabe elaborar y lograr un retrato de una cepa que se presenta con menor envergadura en casi todas las otras marcas de la zona.

Valor social: Solo para entendidos o para los que conocen los vinos españoles además del plus que significa el nombre Álvaro Palacios.
4.- 500 € PINGUS 2011 TINTO (97 PT.GP)

Valor enológico: Un vino complejo, lleno de matices inesperados para un tempranillo de la Ribera del Duero. Tiene una elegancia y complejidad que en nada se reflejan los rasgos de los vinos de la zona.

Valor social: Idéntico valor que L´Ermita. Un vino muy inaccesible lo que le convierte en pieza codiciada entre los buenos aficionados mundiales.

5.- 495 € AMONTILLADO ZOILO RUIZ MATEOS GENEROSO (95 PT. G.P. EDICION 2013)

Valor enológico: Es un vino rico en expresión terciaria de “salinidad oxidativa” pero sin una complejidad singular que merezca más puntuación.

Valor Social: No posee ningún valor social. Su precio es el fruto del capricho de sus patronos sin tener en cuenta otros factores que también cuentan.

6.- 484 € RELIQUIA PEDRO XIMENEZ GENEROSO (96 PT. GP.)

Valor enológico: un px esplendido donde no solo contiene la dulzura y densidad de un excelente pedro ximenez, sino también una riqueza de matices de su larga crianza y una gran viveza de sensaciones.

Valor social: Solo la capacidad de Barbadillo en el mercado internacional podría influir como pieza codiciada por los muy seguidores de los vinos de Jerez.

7.-300 € DIAZ-BAYO MAJUELO DE LA HOMBRIA TINTO (92 PT. GP)

Valor enológico: no supone un ribera de singulares características. Es uno más dentro de su calidad.

Valor social: Es posible que el precio sea el resultado de una decisión del propio elaborador. No representa nada más que una visión de marketing descaminado ya que solo lo comprarán el entorno relacionado con la marca.

8.- 295 € ENATE UNO CHARDONNAY 2011 BLANCO (94 PT.GP)

Valor enológico: Un vino interesante y fuera de lo común entre los blancos chardonnay no solo de España sino a nivel internacional.

Valor social: si fuera un blanco californiano posiblemente ocasionaría cierta expectación en el mercado internacional. Al ser un vino de una variedad no vinculante con la tradición española no llama la atención. El precio se basa en una cuestión de imagen para el nuevo rico y la intención empresarial de que la marca entre en el sacrosanto y hermético podio de los míticos.
9.-250 € PESUS VIÑA SASTRE 2010 TINTO (97 PT. GP)

Valor enológico: Es la mayor expresión de la potencia de una viña vieja con una sabia selección de las bayas más maduras y un definido carácter mineral.

Valor social: Viña Sastre es una marca relativamente conocida en los EE.UU. y el vino puede ser adquirido por conocedores del potencial de la Ribera del Duero. No alcanza la categoría de mito.

10.- 249 € CONTADOR 2011 TINTO (97 PT. GP)

Valor enológico: la autoridad de una viña vieja, una elaboración ecológica y la personalidad del terroir, convierten a este vino en un ejemplo de singularidad más allá de lo que significa la Rioja como elemento a sumar.

Valor social: Después de L´Ermita y Pingus se halla en el ranking de los vinos casi míticos. Es un instrumento de prestigio por parte de los importadores y distribuidores e incluso comienza a ser distinguido por los grandes coleccionistas.

11.-218 € PEREZ PASCUAS GRAN SELECCIÓN 2006 TINTO (94 GP)

Valor enológico: No es mejor que otros vinos de la casa con precios muy inferiores. Tiene el rasgo común del envejecimiento en madera con cierta finura oxidativa y con sus medidos trasiegos. Es potente, sabroso, al más estilo clásico de los riberas.

Valor social: Simplemente es el mas caro de la casa y obedece a la decisión de la bodega a destacarlo como un referente top. No alcanza un valor social determinante.

12.-218 € GONZALEZ BYASS AÑADA 1982 GENEROSO (97 PT. GP)

Valor enológico: Posee todas las virtudes que un inteligente envejecimiento a la jerezana, pueda tener un vino del Marco de Jerez. Cuenta con el valor añadido de una complejidad oxidativa con recuerdo a los antiguos vinos de “añada” del catálogo decimonónico de la Casa.

Valor social: sin duda posee el atributo mítico circunscrito a un modelo jerezano de vino con prestigio, pero sin el valor trascendental -por ejemplo- de un gran vintage de Oporto.

13.- 215 € ARTADI VIÑA EL PISON 2011 TINTO (97 PT. GP)

Valor enológico: es la conjunción de los valores del terroir extrayendo toda la nobleza de la identidad de una tempranillo insólita. Todo ello da como resultado el tinto con más elegancia y complejidad de la Rioja.

Valor social: posee un valor social muy inferior a su valor enológico. Un vino reconocido por los importadores y distribuidores pero todavía no alcanza el interés de los coleccionistas mundiales.

14.- 200 € VEGA SICILIA RESERVA ESPECIAL 1994 TINTO (97 PT.GP)

Valor enológico: Posee todos los ingredientes que identifica mejor que ningún otro vino los rasgos mas identificables de un gran vino tinto español clásico (larga crianza, notas oxidativas, especiado, complejo).

Valor social: Todavía es una rareza y no se cotiza mas allá de lo que la bodega pueda ofrecer por el escaso número de botellas.

15.- 190 € VEGA SICILIA UNICO 2004 TINTO (97 PT. GP)

Valor enológico: sin ser tan clásico como el Reserva Especial, reúne los rasgos de una larga crianza pero también un reflejo de un viñedo excepcional. Atesora todos los resortes para asegurar una larga conservación en botella, ideal para coleccionistas.

Valor social: sin duda es el mito nacional más incontestable a nivel patrio y mundial. Es el vino más caro de España que más botellas se comercializa.

Fuente : el blog de José Peñin

Ya es posible mandar sabores a través de Internet

Ver y escuchar online son ya elementos básicos de la era digital. Pero, ¿y la degustación online? Eso puede ocurrir antes de lo que se espera, con un simulador inventado por un ingeniero y otros miembros del Centro Keio-NUS CUTE de la Universidad Nacional de Singapur (NUS).

La idea original de Nimesha Ranasinghe, investigador del Centro que encabezó el proyecto, consiste en una instalación que puede recrear el sabor de comida y bebidas virtuales, mediante la estimulación eléctrica y térmica no invasiva de la lengua.

De izquierda a derecha, Ellen Do Yi-Luen (directora del Centro CUTE Keio-NUS), Ranasinghe, y Lee Kuan-Yi (diseñadora del Centro), con el equipo de electrodos de degustación. Fuente: NUS.

El sistema genera señales transmitidas a través de un electrodo de plata que toca la punta de la lengua para producir sensaciones saladas, dulces, agrias y amargas. Mediante la combinación de diferentes niveles de corrientes eléctricas, y variando la temperatura del electrodo, puede reproducirse la simulación de los sabores.

A partir de varios experimentos, se consiguieron las sensaciones ácida, salada y amarga mediante estimulación eléctrica, mientras que el sabor mentolado, el picante y las sensaciones dulces se consiguieron a través de estimulación térmica.

En el del segundo segundo grupo de sabores, se obtuvieron sensaciones menos intensas, y requirió más trabajo lograr las sensaciones. Se consiguió que las encuestas fueran independientes de las respuestas de los participantes.

El proyecto

Este trabajo tiene tres aspectos novedosos, señala Ranasinghe en una nota de prensa de la Universidad: el estudio de la simulación y el control electrónico de las sensaciones gustativas alcanzables a través de la interfaz Digital Taste; el método de provocar sensaciones gustativas mediante métodos de estimulación eléctrica y térmica, ya sea individualmente o en combinación; y el objetivo de introducir una solución práctica para implementar interacciones virtuales de sabor en sistemas informáticos interactivos.

Ranasinghe comenzó su proyecto como estudiante graduado en el Departamento de Ingeniería Eléctrica e Informática de NUS (la Universidad). Amplió el trabajo al ingresar en el Centro CUTE y llevó al equipo de investigación a desarrollar un protocolo de degustación-en-internet para “mensajes de degustación”, un formato de datos que permite el envío de información sobre los diferentes gustos recreados a través de un electrodo.

Ranasinghe señala que un nuevo sistema de recompensas basado en sensaciones gustativas en un entorno de juego podría ser una de las primeras aplicaciones del simulador. A modo de ejemplo, si un jugador completa una tarea o un nivel con éxito, será recompensado con una dosis dulce o de menta. Sin embargo, el fracaso se castigaría con un sabor amargo.

 

Potenciales aplicaciones

El simulador podría tener aplicaciones sanitarias. Por ejemplo , los diabéticos podrían utilizar el dispositivo para degustar un sabor dulce sin que eso afecte a sus niveles de azúcar en la sangre. Los pacientes con cáncer podrían ser capaces de mejorar su sentido del gusto, apagado por la quimioterapia, con el electrodo.

Sin embargo, los cuatro sabores principales forman sólo parte de la ecuación de sabor. El olor y textura también tienen papeles cruciales, que los investigadores quieren añadir para conseguir una completa experiencia de degustación.

Qué pasa con los olores

Los intentos por enviar olores a través de las telecomunicaciones parecen todavía menos desarrollados. Olor-o-Visión, sistema que libera olor en una película, fue ideado por Hans Laube y sólo se empleó una vez como tal, en la película de 1960 Scent of Mystery. La banda sonora hacía que se fueran disparando 30 olores distintos en los asientos del cine.

Una compañía japonesa llamada Chaku Perfume ha desarrollado un sistema que supuestamente serviría para enviar olores a través de Internet directamente a tu teléfono. Sin embargo, sólo suelta olores que ya vienen guardados previamente en el accesorio de la aplicación.

 

 

Fuente: Tendencias21 Autor: Carlos Gómez Abajo

Juzgan al mayor falsificador de vinos

Los especialistas lo miraban con respeto y envidia. Pero el experto y coleccionista Rudy Kurniawan es, al parecer, un impostor. Juzgado esta semana en en Nueva York, este chino de 37 años podría ser condenado hasta a 40 años de prisión por falsificar botellas de las grandes bodegas francesas.

Rudy Kurniawan supo seducir a los paladares más exigentes y a las billeteras más abultadas. Los coleccionistas y las grandes fortunas se agolpaban en las salas de subasta, donde él se dignaba a ceder algunas muestras de sus excepcionales botellas. Podría ofrecer las cosechas más prestigiosas: Romanée-Conti, Château Cheval Blanc, Château Pétrus, para quien pudiera pagarlas, claro.

Una producción casera

Para este joven chino nacido hace 37 años en Indonesia, los negocios marchaban sobre ruedas, mucho mejor de lo que podía haber imaginado cuando puso un pie en la estrecha plaza donde se negocian las grandes cosechas. Pero hay que ser justos, Rudy Kurniawan luchó mucho para hacerse un lugar en la cima. Cuando la policía allanó en marzo de 2012 la casa en la que vivía con su madre, en Arcadia, California, encontraron un “laboratorio de falsificación de vinos”: botellas y corchos antiguos, 19.000 etiquetas fabricadas e impresas caseras, cola, cápsulas, todo lo necesario para fabricar vinos de 50, 80 o 100 años de antigüedad. Incluso la temperatura de casa se mantenía entre 12 y 13°, como en las buenas cavas. También habían cajas de vinos hasta el techo, que servían para fabricar mezclas indetectables.

Pero más allá de estos artificios, Rudy Kurniawan contaba realmente con un paladar de excepción, y de hecho era considerado por sus pares como uno de los mejores expertos del mundo, lo que le permitía elaborar grandes “cosechas a medida”.
Con estos talentos, el joven empezó a acumular una pequeña fortuna a partir de 2002, año en el que lanzó su negocio, antes de instalarse en Estados Unidos en 2003.

Entonces comenzó a constituir un fondo gracias a los cientos de miles de dólares gracias a préstamos bancarios, que le permitieron convertirse rápidamente en un coleccionista reconocido.

En 2006, embolsó 35 millones de dólares en dos subastas en Nueva York. En 2007, su credibilidad le permitió endeudarse por 11 millones de dólares. Su tren de vida se volvió fastuoso, ya nada era demasiado caro para esta nueva estrella entre los conocedores. Cada tanto, ponía en el mercado algunas botellas, las verdaderas mezcladas con las falsas, en las salas de ventas más reconocidas. De este modo, construyó su reputación como “uno de los cinco mayores coleccionistas del mundo”, según uno de los expertos presentes en el juicio que se celebra esta semana.

La caída del rey de copas

La vida exitosa vida de Rudy Kurniawan podría haber continuado sin problemas, si no fuese por otro hombre, Laurent Ponsot, copropietario de los viñedos Ponsot en Borgoña y productor, entre otros vinos, del prestigioso Clos Saint-Denis.
Un día de 2008, Ponsot se mostró intrigado por la subasta de 97 botellas de los años 1945 y 1945 de su propiedad, vendidas entre 440.500 y 602.000 dólares. “¿Por qué le sorprendió?”, le preguntó un juez durante su comparecencia en el tribunal. “Porque esa apelación, Clos Saint-Denis en nuestro viñedo es de 1982”, respondió indignado el viticultor. Rudy Kurniawan permaneció impasible ante las acusaciones.

Su abogado apenas reconoce que su cliente adquirió miles de botellas de grandes vinos por año y con semejantes cantidades “comenzó a comprar falsas botellas”, aunque “no estaba suficientemente educado para distinguir la diferencia”.
El abogado aseveró que Kurniawan “no quería engañar a la gente”, sino que su intención era “mejorar” algunos vinos que había comprado.

Entretanto, otros dos propietarios de Borgoña también explican que otras botellas presentadas como si fuesen de sus bodegas también son falsas, con firmas adulteradas en etiquetas de 1899, 1911 y 1933 de Romanée-Conti, una verdadera rareza.

Algunos han pagado mucho dinero por estas falsificaciones, como el multimillonario Bill Koch, otro de los testigos del juicio. El magnate petrolero gastó dos millones de dólares en supuestos vinos excepcionales. Ahora, invirte 25 millones de dólares en una campaña para sanear este mercado.

Porque en el mercado de las superbotellas, el fraude es rey. Bill Koch está convencido de ello. “Las grandes casas de remate cierran los ojos mientras los coleccionistas se tapan los oídos”, ironiza. ¿Quién quiere que la verdad estalle? En todo caso, no los que han invertido en este sector que se aleja tristemente del terruño para convertirse en un objeto de especulación y de tentación para los falsificadores.

Para Laurent Ponsot, quien se ha transformado en un sabueso, el 80% de los vinos de las mayores bodegas de Borgoña anteriores a 1980 vendidos hoy en remates son falsificaciones. De hecho, la falsificación representaría el 20% de comercio mundial.
Este miércoles, el jurado empezó a deliberar. De ser hallado culpable, Rudy Kurniawan podría ser condenado a 40 años de pan… y agua.

Fuente: Radio Francia Internacional. Basado en un artículo de Claire Arsenault

6 vinos, 5 paises y 5 uvas. 16 de enero

 Para que te regales en Reyes hemos preparado la siguiente actividad:

 
6 Vinos, 5 países y 5 variedades
 
 
Francia. Champagne. Chardonnay
Alemania.Saar.Riesling
Francia. Borgoña. Chardonnay
EEUU. Oregon. Pinot Noir
Chile.Carmenere
Austria. Burgenland-Welchriesling
 
Pierre Gimonet Cuvée Cuis Premiere Cru. Este pequeño productor de la Côte de Blanc lleva a sus espumosos a una expresión de terroir magnífica, con limpidez y con el saber hacer de un artesano del mundo del champagne.
 
Van Volxem Goldberg. Riesling eléctrico en estado puro de una de las zonas más impactantes de Alemania (Mosel-Saar-Ruwer). Vino parcelario de gran calidad que nos aclara el estilo de la región desbordado positivamente de mineralidad donde el suelo habla…
 
Domaine Vincent Dureil Janthial Aux Meix Cadot Rully Premiere Cru. Vigneron de la Borgoña con una filosofía de trabajo biodinámica para buscar la grandeza sin maquillajes. Proviene de la peculiar zona de Rully y elabora en perfil clásico estos tremendos vinos elaborados a partir de Chardonnay de viñas viejas.
 
Sokkol Blosser Estate Cuvée, uno de las mejores bodegas de E.E.U.U produciendo vinos a base de Pinot Noir y en una zona privilegiada como es Dundee Hills, Estate Cuvée es su mejor selección de parcelas y racimos de la cual se embotellan 850 botellas. Todo un lujo.
 
Casa Silva, bodega de Colchagua(Chile) comprometida con la magnitud de una variedad tan especial como la Carmenere, todo su potencial introducido en cristal y embotellado. Buen trabajo con la madera que le aporta más complejidad.
 
Kracher Auslese Cuvée. Alois Kracher es uno de los más importantes y reputados elaboradores de todo Austria, él es el responsable de que una zona como Burgenland sea sinónimo de calidad. Los Ausleses de Kracher tienen bastante azúcar residual pero a la vez una gran acidez que los equilibra para conseguir un balance perfecto…
 
El evento lo dirigirá Guillermo Cruz, sumiller del restaurante  Mugaritz y Fernando Mora, sumiller por la WSET y elaborador y analista de vino.
 
Dia: Jueves 16 de enero
Hora: 20,30h
Lugar: Hotel Palafox
Precio: Socios 30€. Asociados,  acompañantes y resto 35
 
La asistencia requerirá reserva previa dado el número limitado de plazas. Para reservar u obtener más información ponte en contacto con nosotros en lapapilacritica@lapapilacritica.com 

Beber Champagne mejora la memoria

 

Según una reciente investigación británica, consumir Champagne varias veces a la semana mejora la memoria y previene trastornos cerebrales como la demencia y el alzhéimer. El efecto se debe al ácido fenólico presente en las uvas negras (Pinot Noir y Pinot Meunier, principalmente) que se usan para producir este vino espumoso de origen francés. Jeremy Spencer, bioquímico de la Universidad Reading (Reino Unido) y coautor del trabajo, asegura que, a la vista de los resultados, las personas mayores de 40 años deberían beber dos o tres copas de Champagne a la semana para evitar el avance lento y progresivo de la demencia, que suele comenzar a estas edades.
Para demostrar los efectos del Champagne, los científicos llevaron a cabo experimentos con ratas que consumían una pequeña dosis de la bebida mezclada con su comida. A continuación, se les hacía recorrer un laberinto para buscar más alimento. Sin Champagne, las ratas encontraban la comida con un 50% de éxito, pero después de recibir champán su puntuación se disparó al 70%. Es decir, la bebida había mejorado su memoria espacial. En una posterior biopsia, los científicos encontraron que tras seis semanas de consumo regular de esta bebida espumosa, las proteínas necesarias para la memoria a corto plazo habían duplicado su concentración.

Fuente: Muy Interesante