DO Penedès. Del vínculo entre hombre y tierra.

Cada vez más me doy cuenta de que nuestra opinión en torno a la gastronomía tiende a tener una tremenda componente emocional. Hace un tiempo en una cata de Gin&Tonics un asistente comentaba que la mejor preparación de aquel combinado que había probado nunca, la conoció en uno de esos primeros atardeceres cálidos de mayo, sentado en la terraza de no recordaba que establecimiento, a unos metros de la arena de las playas de Guetaria, mientras escuchaba el romper de las olas del cantábrico y la brisa del mar acariciaba su rostro… Ni siquiera recordaba la ginebra. Obviamente este es un caso extremo. Pero que te hagan sentir bien allí donde vas, que las personas y los productos sean transparentes, indefectiblemente imprime una marca en nuestro criterio.

Hace unos días aterricé casi por casualidad en el Penedès. Y en cuanto di los primeros pasos  comencé a percibir ciertas sensaciones que indicaban que allí la gastronomía, se tomaba en serio, se respiraba, y era así porque no se vivía de manera aislada sino que era parte de la cultura, una cultura viva, amplia y en relación directa con la tierra.

A unos kilómetros de El Vendrell, capital de comarca del Baix Penedès, y cuna del violonchelista y pacifista Pau Casals, encontramos nuestra base de operaciones. El hotel Castell de Gimenelles, un hotel rural con un encanto especial, enclavado en un entorno de viñedos, se levanta sobre una masia erigida ya en el siglo XVIII, reconstruida y regentada por Jordi  y Maite, una pareja de amantes del vino y la gastronomía que apuestan con gran acierto por el producto local, demostrando la versatilidad y calidad de su tierra. El hotel en sí muestra el cariño con el que los propietarios han trabajado la casa, y además es todo un museo etnográfico que nos enseña en directo como vivían las gentes que habitaron esta zona, ya que permanecen todos los elementos característicos de la vivienda original.

Además su propuesta gastronómica deja patente este modo de entender su trabajo, ya que cuentan con una bodega con más de 80 referencias solo de la región, y actualmente trabajan en un proyecto en el que poder ofrecer el vino del penedés categorizado por zonas, suelos, uvas etc… una propuesta que hará más fácil entender la pluralidad del Penedès para el viajero. Sus platos, del mismo modo, reflejan la influencia de su tierra, estando presentes la coca enramada (que es una base de harina y levadura horneada con mongetes o alubias, espinacas, cebolla, pimiento, una variedad autóctona de la coca de recapte), el xató (salsa típica a base de almendras y avellanas tostadas con miga, vinagre, ñora, ajo y aceite normalmente acompañada de balao, pimientos y escarola o lechuga), y como no el calÇot con romesco en temporada. En otro momento le dedicaremos más tiempo a este proyecto, porque lo merece.

El tiempo era limitado asi que optamos por ponernos en manos de nuestros anfitriones, que suele ser la opción más interesante. Aprovechamos como no para sentarnos a la mesa y abrir alguna botella de vino mientras disfrutábamos de la cocina de Jordi. En este caso  ensalada de espinacas, carpaccio de alcachofas maceradas, e higos seguida de unos canelones marca de la casa que por la cantidad de referencias que tenían en el libro de visitas no solo me encandilaron a mí. Simple en apariencia, pero hoy día queda al alcance de pocos probar una espinaca recién recogida del huerto. Buen aceite, buen producto.

Al despertar, nada mejor que un buen desayuno a base de pá amb tomàquet y embutido y algo de repostería casera con un buen café, el dia iba a ser duro asi que teníamos una buena excusa. La primera parada fue en Jané Ventura, en el celler situado en El Vendrell.

Esta bodega familiar nace en 1914, generación tras generación viene educándose en el vino, buscando la cercanía, la personalidad y la calidad de sus vinos. De la mano de Gerard, 4ª generación de la saga, enólogo y sobretodo apasionado del vino y de su tierra, tuvimos la oportunidad de conocer mejor la bodega. Poseen dos cellers (bodega en catalán) uno en El Vendrell y otro a pie de una de sus fincas, Mas Vilella, una masía del siglo XVII que más tarde conoceríamos.

Amistad y calidad. Son las dos palabras que me marcaron, la proximidad con la que nos contaba Gerard, que poco a poco su padre fue distribuyendo el vino con la botella bajo el brazo, el cariño con el que vimos que el mismo trataba sus uvas, con las que está en constante contacto, investigando y trabajando día a día en nuevas vinificaciones, la calidad por la que apuestan en sus técnicas sin adición de licores de expedición en sus cavas (a excepción del rosado en el que aportan una pequeña cantidad a su garnacha). Muy simbólica es también la preocupación de Gerard por las etiquetas de sus vinos, que son auténticas ventanas abiertas a sus orígenes, los cuidados paisajes de la comarca o la presencia de la música y del querido órgano barroco de 1777, alma e identidad de la iglesia del pueblo. Son sólo ejemplos que indican la seriedad con la que esta familia viene haciendo sus vinos y la importancia de los vínculos vino-tierra-cultura. Estos factores se pueden disfrutar posteriormente al catar sus vinos llenos de personalidad, o simplemente al ver las variedades con las que trabajan como la sumoll, elaborando un vino con una identidad solo igualable a su prestancia, una acidez tremenda y fondos especiados y complejos que junto a la fruta evolucionan en el tiempo sin problemas, llegando a ser vinos de una entidad notable.

La jornada finalizó como decíamos en Mas Vilella, catando sus vinos guarnecidos al costado del fuego y viendo las microvinificaciones en las que trabajan al más puro estilo artesanal. En cuanto a los vinos, menciones al Jané Ventura Brut Rosé Reserva de la Música 2009, un cava rosado atípico, no sólo color, fruta roja pero además un fondo de hierbas y una grasa que le otorga un volumen singular; Jané Ventura Gran Reserva Vintage 2007, con una crianza en botella de 33-42 meses y sin adición de licor de expedición consigue combinar un frescor inusual y un bouquet complejo  donde se encuentran integradas notas minerales y de cereales junto con fruta en confitura; y como no podía ser de otra manera una mención especial se merece Mas Vilella un vino de finca del que probamos varias añadas, un tinto que se redondea con los años de una manera excepcional mostrando la vertiente más sofisticada de una cabernet mediterránea y rompiendo los pocos prejuicios que nos podían quedar para con los tintos del Penedès. Sería muy larga la lista, ya que poseen un porfolio muy amplio, y por si alguien tiene dudas por supuesto elaboran blancos y rosados tranquilos típicos de la zona, de gran calidad y trabajando con uvas autóctonas como la Malvasía de Sitges, y la ya citada Sumoll de viñas viejas, pero también productos muy diferentes como el vino de paja en el que trabajan con su Xarel·lo al estilo del Jura o del sureste francés.

Por suerte también tuvimos tiempo para hacer una visita inexcusable, Avgvstvs Forum, la bodega de la que nace el vinagre con el que Ferran Adriá puso el Penedès en el mapa de la gastronomía mundial. De la mano de Marco (que coincidencia…) conocimos la historia de una bodega que trabaja una tierra con más de 2000 años de historia vitivinícola, no en vano se halla situada a metros de la Via Augusta calzada que unía Roma a las principales ciudades del Mediterráneo. En unas condiciones muy peculiares debido a la cercanía del mar y la cantidad de horas de insolación se apostó por variedades francesas como la Chardonnay, Merlot o las Cabernet Sauvignon y Franc, a las que se incorpora alguna autóctona. La bodega elabora vinos muy expresivos con color y potencia en nariz, y se desmarca con los blancos monovarietales de Chardonnay y Xarel·lo, dignos de catar. Pero si por algo tenemos que hablar de la bodega es sin duda por sus vinagres. Vinagres monovarietales de Chardonnay (3 años), Cabernet Sauvignon (8 años) y Flavius, su top de gama procedente de soleras de 16 años, envejecido en barricas de roble dentro de las barracas de piedra que utilizaban los propios campesinos de las viñas, sometidas a la interperie, y del que solo se producen unos 500 litros al año, a fin de mantener su estándar de calidad. Lo más curioso de estos vinagres, siempre agridulces por ser añadido caldo joven para que se puedan disfrutar con una acidez contenida, es lo presentes que están los matices del vino sobretodo en el caso de Flavius en el que a pesar del añejamiento se disfruta de nítidas notas de pasa y pedro ximenez que hacen de éste un vinagre sensacional. Respeto a los tiempos, a las uvas, a la madera y a la manera de hacer vino, para después hacer un buen vinagre. Forum por noveno año consecutivo es el vinagre con el que se trabaja en la cena de los Nobel, cuando se hacen bien las cosas, los reconocimientos son cuestión de tiempo.

Podríamos contar muchísimas más cosas de ésta magnífica tierra y la conclusión es que disfrutamos de un viaje realmente enriquecedor, sobretodo por las personas que nos encontramos en el camino. Aun con todo dejamos el Penedès con una sensación de no haber visto ni una centésima parte de todos los tesoros que esconde, pero como suelo decir, necesito una excusa para volver. Hasta pronto.

Anuncios

  1. Todo es emoción. Todo en la vida. Cada elección que hacemos, por mucho que intentemos rebozarla de argumentaciones objetivas, esconde en su interior una dosis extra de emotividad. Y, de hecho, cada una de las líneas con las que has descrito tu incursión por el Penèdes, rezuma emoción y sentimientos. Me ha hecho casi vivirla también. Sentir la cercanía de los anfitriones, los aromas de la tierra, del vino y hasta del vinagre. ¡Qué no sólo de Módena o Jérez vivimos!. Si ésa era tu intención…¡logrado!. EMOTIVIDAD al cien por cien. Gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s