¿Qué es Corpinnat?

1-¿Qué es Corpinnat?

Corpinnat es una marca colectiva reconocida por la Unión Europea, nacida con la voluntad de distinguir los grandes espumosos elaborados en el corazón del Penedès, 100% ecológicos y vinificados íntegramente en la propiedad. Corpinnat es un compromiso de calidad hacia el consumidor, un esfuerzo en el sector de los espumosos de prestigio para hacer transparentes los requisitos y elaboración de sus espumosos. Corpinnat es un distintivo de excelencia: todas las etiquetas tendrán Corpinnat en el centro frontal para que se puedan identificar fácilmente.

2-¿Cómo son los espumosos bajo la marca Corpinnat?

Tal y como nos explica Xavier Bernet, de Júlia Bernet, una de las 9 bodegas que componen Corpinnat, es un proyecto excitante. El reglamento es muy estricto, los criterios para pertenecer a Corpinnat son muy exigentes, la transparencia es el eje. No son requisitos fáciles, pero las bodegas y viticultores que los cumplen, se sienten felices y recompensados: pueden garantizar la calidad del producto. Y que todos los que participan en él pueden vivir de su trabajo. ¿Y cómo garantizan la calidad? Estas son las condiciones:

  • Cosecha manual
  • Uvas 100% ecológicas
  • 100% vinificación en la propiedad
  • Largas crianzas: Establecen una crianza mínima de 18 meses. Corpinnat apuesta por las largas crianzas e insta a sus bodegas a ofrecer espumosos con 18 meses, 30 meses y 60 meses de reserva mínimos.
  • Da valor y crea alianzas con los viticultores: Pueden comprar la uva pero aseguran un precio mínimo y exigen trazabilidad para comprobar que la uva cumple los requisitos (ecológicas, cosechadas a mano).
  • Fecha de degüelle en la contraetiqueta
  • Mínimo 90% de variedades autóctonas del Penedès: Xarel·lo, Macabeu, Parellada, Malvasía, Monastrell, Garnatxa, Sumoll, Xarel·lo Vermell
  • La bodega debe estar ubicada en el territorio Corpinnat, que se compone de 46 municipios, todos en el Penedès
  • Compromiso con el territorio y los agricultores: El 75% de la uva tiene que estar en régimen de propiedad o arrendamiento a largo plazo, asegurando un precio mínimo y 3 años de contrato renovable con los viticultores. El compromiso es pagar 0.70€ el kilo de uva en el 2020.

3-¿Cuál es la zona/territorio de Corpinnat?

La delimitación geográfica aglutina 46 municipios y se ha trazado a partir de un estudio histórico y un estudio geográfico que han tenido en cuenta razones geológicas, climáticas y sociales. Todos los municipios pertenecen al Penedès. En el mapa se ve muy claro:

corpinnat

 

4-Qué significa Corpinnat?

La palabra está compuesta por dos conceptos: COR (corazón), ya que esta es la zona donde empezaron a latir los primeros espumosos de España, hace más de 130 años; y PINNAT, que proviene de la raíz etimológica Pinnae, que se refiere al origen del topónimo Penedès (documentado ya en el s. X como Penetense). Este adjetivo latino deriva de pinna, que significa peña o roca y que, aplicado al Penedès equivale a un territorio rocoso. Así Corpinnat significa “Nacido en el corazón del Penedès”

5-¿Qué bodegas la componen?

9 son las bodegas las que han apostado por estos espumosos premium, por este sello diferenciador. De momento no aceptan más solicitudes para formar parte de Corpinnat:

Gramona: Quinta generación de una familia cuya tradición vinícola se remonta al siglo XIX. Son fieles a su filosofía de sostenibilidad por ello se convirtieron a la biodinámica.

Recaredo: Afincados en la ladera del río Bitlles desde 1924, son pioneros en la agricultura ecológica y biodinámica. En su obsesión por colaborar con la naturaleza, ellos mismos dicen: “Para avanzar, damos un paso atrás. Porque no hay vino con esencia sin paisaje, si no cuidamos y respetamos el propio paisaje”.

Llopart: El lema “Ex vite vita”, la vida viene de la cepa, ha acompañado a la familia Llopart durante 25 generaciones y resume la importancia y el trabajo dedicado al campo y los viticultores. Sus espumosos son la expresión de sus tierras y sus viñas.

Nadal: Desde 1510 la familia Nadal elabora en su finca de la Boadella, después de recuperar, en 1943, los viñedos expropiados durante la Guerra Civil para la construcción de un aeródromo republicano.

Sabaté i Coca: La cuarta generación de la familia Sabaté i Coca cuida una finca de 40 hectáreas en el valle del río Bitlles donde elaboran vinos de terruño, que proceden de 18 suelos diferentes. Estos suelos conforman las 66 parcelas que microvinifican por separado, para conservar la esencia del terroir.

Torelló: Viticultores desde 1395 y elaboradores desde 1951, cuidan con pasión el legado de su familia en las masías de Can Martí, legado que convierten en espumosos tradicionales de alta calidad.

Can Feixes: Defensores de su entorno, limitan su producción a su “château” familiar ya que la protección del medio ambiente y la zona en la que están ubicados es su principal objetivo.

Júlia Bernet: ¡Unos verdaderos héroes! Con solo 7 hectáreas que hasta hace 16 años vendían en su totalidad a la cooperativa, han apostado desde su inicio por la calidad, elaborando pequeñas joyas que encantan al que las prueba. Son la bodega más pequeña de las que lo componen pero su reducido tamaño no les ha frenado para apostar por Corpinnat.

Mas Candí: Situados en las puertas del parque natural del Garraf, está formada por 4 jóvenes viticultores enólogos que quisieron recuperar las viñas de sus abuelos. Buscan la complicidad con el paisaje, preservar el rincón privilegiado en el que se encuentran, en Les Gunyoles d’Avinyonet.

penedes corpinnat

5-¿Por qué dejan la DO Cava?

Hablamos con Xavi Bernet, de Julià Bernet, y nos da su punto de vista sobre la cuestión. Corpinnat es un proyecto estimulante que quiere, ante todo, defender el territorio. En el Penedès antiguamente convivían muchos cultivos, pero apostaron por los monocultivos de viña por rentabilidad. El temor generalizado es que, si a los viticultores deja de salirles a cuenta tener viñedos,  arrancarán cepas y con ellas el paisaje que comportan. La intención de Corpinnat no era salir de la denominación. De hecho, en abril 2018 presentaron el proyecto junto a la DO Cava, sin pensar tener que salir de ella, pero en agosto la DO Cava cambió la normativa para que no pudieran convivir… así que se vieron forzados a dejarla. Pero este es el principio, habrá que ver cuáles son los próximos episodios. Seguiremos atentos a las pantallas.

7-¿Son lo mismo que Classic Penedès?

No. En 2014, 14 bodegas impulsadas por el entonces presidente del consejo regulador de la DO Penedès, Josep Maria Albet i Noya, abandonaron la DO Cava y crearon su propia marca, Clàssic Penedès. Clàssic Penedès aseguraba una crianza mínima de 18 meses y ser espumosos ecológicos, pero no era necesario vinificar en la propiedad ni tenían el compromiso de pagar precios más justos por las uvas así como no restringían el uso de variedades autóctonas históricas en la zona.

8-¿Hay crisis en el sector del cava?

En 2012 la familia Raventós (Raventós i Blanc), fundadora y firme defensora de la DO Cava dio el primer paso al frente con su salida de la denominación de origen. Dos años después se creó Clàssic Penedès, vinculada a la DO Penedès y que satisfacía solo en parte al sector, sin solucionar no tener un territorio vinculado y priorizar la gran producción a la calidad. Muchas bodegas dejaron la DO Cava para estar por Clàssic Penedès aunque algunas de las más famosas no querían desvincularse aún de la DO Cava. Con sus reivindicaciones se creó posteriormente la calificación Cava de Paraje Calificado, pero seguían sin encontrar la fórmula de calidad total. Y finalmente se gestó Corpinnat, con el impulso de algunos de los productores con más prestigio de la DO. Corpinnat sí se vincula a un territorio y sí asegura calidad frente a cantidad.

El nacimiento de Corpinnat junto a otros lastres que arrastra la DO han hecho que se hable de crisis en el sector, como hemos podido ver recientemente en los medios de comunicación. Por nuestra parte, esperamos que toda esta pequeña revolución dé sus frutos hacia el posicionamiento de espumosos de calidad.

9-¿Será Corpinnat sinónimo de calidad en todo el mundo?

Desde Corpinnat se cree que sí, y ese es uno de sus objetivos, no ser considerados los hermanos pequeños (o alternativa barata) al Champagne. Las largas crianzas, elaboración cuidadosa y garantía de calidad harán, con toda seguridad, que Corpinnat se reconozca en el sector y tener entidad propia.

10-¿Es Corpinnat una DO?

No. AVEC (Associació de Viticultors i Elaboradors Corpinnat) es una marca registrada en la Unión Europea y solo representa el 0.94% de la producción total de espumosos. En este momento hay 4 nomenclaturas para los espumosos en el país: DO Cava, Clàssic Penedès, Conca del Riu Anoia y Corpinnat y solo las dos primeras son denominaciones de origen.

Fuente: http://vdevendimia.com/

Video del Aula Muy Interesante Burbujas y Sushi

Aula de cultura gastronómica Muy Interesante sobre sushi y cava donde probamos cuatro elaboraciones de sushi en formato roll casadas con sendos cavas. Nos guiaron en la degustación Yolanda de Sushiup Zaragoza y Marcel Sabaté de Castellroig

Puedes conocer nuestras actividades en www.emocionesgastronomicas.es y ser el primero en recibirlas en tu correo aqui

La prehistoria del cava por José Peñin

Se ha hablado con insistencia de que el cava y el champagne son bebidas diferentes. Son diferentes territorialmente pero no en su intención primera. Incluso la considerable mejora que ha tenido en los últimos 8 años ha sido con un acercamiento de sus rasgos esenciales como es la finura, elegancia y capacidad de envejecer a los que dominan en el espumoso de la célebre región francesa.

He aquí un resumen del capítulo de mi libro HISTORIA DEL VINO en donde queda reflejado de que el cava se inventó tan solo 20 años más tarde que el champagne tal y como hoy se conoce al modo de la segunda fermentación en botella. Dom Perignon tan solo encerró en este envase un vino blanco sin terminar de fermentar.

Aunque hubo numerosas tentativas anteriores, el “champaña español” nace de manera oficial en 1872 cuando se define el proceso de perfeccionamiento del champaña; bebida que gracias al nuevo y definitivo método de la segunda fermentación en botella, inventado por los franceses apenas veinticinco años antes, este vino burbujeante había dejado de ser exclusivo de zonas frías. Su pionero formal fue Josep Raventós, algo así como el Dom Pérignon laico al que, con razón, se le puede llamar el padre del cava.

Sin embargo, el primer taponazo no fue en Barcelona. El escritor vasco Llano Gorostiza apunta una elaboración doméstica de espumoso en 1840 en Pamplona y Pasajes, a partir de la receta de Martín José de Zabala. La fórmula se describe a base de vino blanco adicionado con azúcar cande, ácido tartárico, dos adarmes y bicarbonato de potasa, introduciendo este mejunje rápidamente en la botella y esperar algunas horas.

B. Mendigutía, un cronista de El Campo, aseguró que el primer español fabricante de espumosos de cava fue un labrador de la Puebla de Cazalla apellidado Benjumea. Algunas de sus botellas se exhibieron en la Exposición madrileña de la Montaña del Príncipe Pío en 1857.

No obstante, durante la ocupación napoleónica de Cataluña, los franceses transmitieron un conocimiento de esta bebida que llegó a calar en la incipiente burguesía textil catalana. En el año 1848, el francés Charles Demissy se estableció en Blanes que fue los cimientos de la actual Bodega Mont-Ferrant. Rozier en su Diccionario cita a enólogos catalanes como Francesc Carbonell y Josep Roura que elaboraban un vino posiblemente gasificado. Este último entre los años 1825 y 1840 cita a un aparato saturador de ácido carbónico que no era otra cosa que un gasificador.

Según cita Emili Giralt i Raventós en su libro L’Elaboració de vins escumosos catalans abans de 1900 en la Exposición de Vinos celebrada en Madrid en 1857 aparecieron por primera vez algunas marcas de espumosos catalanes que debía servir de preparación y estímulo para la participación española en la Esposición Universal de Londres del año siguiente. Ya en la Exposición Agrícola de Barcelona de 1859 organizada por el Instituto Agrícola Catalán de San Isidro concurrieron ciento seis expositores de vinos, pero sólo dos fueron de espumosos: barón de Cuatro Torres y Agustí Costa.

Estas iniciativas artesanales no restaron ningún mérito a los taponazos experimentadores de Raventós, cuya certificación científica estuvo a cargo del Instituto Agrícola Catalán de San Isidro de Reus en 1877. En las tertulias domingueras en Can Guineu, Josep y otros seis elaboradores catalanes —como si se tratara de una nueva edición de los Siete Sabios de Grecia— tenían como misión acabar de una vez aquellos tintos gruesos y sin personalidad que desprestigiaban el buen nombre catalán. En estas reuniones nacía sobre todo una nueva filosofía de hacer vino amparado en un método mucho más depurado. Más tarde, Manuel Raventós Doménech puso en órbita comercial el champañ catalá que suplantó al de Reims en los aciagos años de la Gran Guerra. Las mesas de la estirada sociedad de la belle époque catalana, tardaron bastante tiempo en adoptar la burbuja nacional, mientras que en el Paralelo ya comenzaba a disfrutarse con el semidulce Champagne Codorniv —terminado en uve— o aquel Champaña Ezcaba navarro que la radio anunciaba por los años cincuenta del pasado siglo, hoy reliquia de Hijos de Pablo Esparza, el de anís Las Cadenas. Poco a poco, los conocimientos adquiridos de los franceses y el senycatalán, hicieron realidad un producto que en los años setenta de este siglo se iría desprendiendo de su fonética francesa adoptando definitivamente la palabra cava.

Pasados los tiempos en que el cava había dejado de ser una simple idea tratada entre amigos y ya lejos los estragos de la terrible filoxera, fue Raventós el que llegó a prever la capacidad persuasiva que iba a tener la publicidad en el nuevo siglo lo que llevó a que la firma Codorníu alcanzase una relevancia singular. Llegó a recibir de manos de la reina regente María Cristina en 1897 el título de Proveedor de la Casa Real. Con el enorme éxito comercial de los primeros promotores la comarca se convertiría en la región del cava que bajo unos inmensos edificios y bellos jardines atesoraría una de las industrias más prósperas de Cataluña. Han pasado las épocas en que las botellas se transportaban en una carreta de bueyes o en una galera tirada por caballos; hoy los medios de transporte y los poderosos sistemas publicitarios han acortado las distancias.

La perfección en los conocimientos de las técnicas francesas y el espíritu de colaboración catalán hicieron realidad un producto que poco a poco se iría consolidando, lo que ha dado lugar a grandes e importantes firmas vitivinícolas, que hoy día, en Cataluña desarrollan su actividad perfectamente hermanadas con los pequeños cosecheros.

El comercio exterior es, sin lugar a dudas, el objetivo importante de todas las más conocidas firmas productoras de vinos espumosos criados en cavas ya que exportaban desde el siglo pasado, principalmente a Inglaterra, Francia y Alemania. Ya hemos mencionado el gran mercado que se abrió al espumoso catalán en Estados Unidos, donde alcanzó una preponderancia que hizo temblar los cimientos de la región de Champaña. La publicidad que anunciaba “champagne español”, llegando a suprimir en varios casos el gentilicio en anuncios y cartas de restaurante.

En 1959 doce bodegas francesas, encabezadas por Bollinger, interpusieron denuncia ante los tribunales ingleses contra la empresa Vinos Costa Brava, exportadora del “champagne Perelada”, argumentando que la confusión de sus anuncios podía dar lugar a un fraude. Los tribunales dieron la razón a los franceses, lo que tuvo dos consecuencias, que, en nuestra opinión, fueron beneficiosas para el desarrollo de la industria vinícola española. La primera tuvo lugar siete años más tarde, cuando, gracias a una denuncia similar, el Marco de Jerez consiguió el reconocimiento de la marca Jerez como exclusiva de sus vinos, en un momento en que Australia, Sudáfrica y California intentaban inundar el mercado con vinos similares. La segunda es que, contra lo que pudiera parecer, la pérdida del derecho a utilizar el nombre champaña, liberó al espumoso catalán de servidumbres, lo que permitió desarrollar su propia estrategia vendedora, a partir de la personalidad contrastada que los espumosos catalanes podían ofrecer. A las grandes marcas han seguido pequeños cosecheros que han sabido crear cavas de gran factura.

En 1972 se creó el Consejo Regulador de los Vinos Espumosos en Villafranca del Penedés, que decidió a finales de esta década adoptar el nombre ‘cava’ como propio del vino de su Denominación de Origen, entendiendo que las cavas subterráneas que horadan la región son seña de identidad suficiente, antes de que un nuevo pleito les prohibiera añadir la expresión método champenoise. Tal adopción chocó con los diversos territorios españoles en los que el espumoso se elaboraba con anterioridad, especialmente la ribera del Ebro y la zona de Utiel-Requena, cuyo consejo regulador consiguió un dictamen favorable en 1989 del Tribunal Supremo. Sin embargo, el reglamento de la Denominación de Origen Cava que el Ministerio de Agricultura publicó en 1991, dejaba a la comarca valenciana y a otras muchas fuera del ámbito de la denominación; tan sólo las Industrias Vinícolas del Oeste, de Almendralejo, en Extremadura, han podido seguir utilizando dicho nombre, aunque la resolución en que se les autorizaba ha sido repetidamente recurrida. Siguiendo los criterios de la ley, tanto valencianos como riojanos, y otros que se han lanzado a la aventura de Dom Pérignon, han de describir sus vinos como “espumoso natural de elaboración tradicional”, motete bajo el cual las viejas comarcas de Rueda y Toro han lanzado sus espumosos con gran éxito desde los años noventa del pasado siglo.

Fuente: blog de José Peñin

Burbujas y Sushi

En el aula gastrocultural hotel Goya del pasado mes de mayo tuvimos ocasión de trabajar con un innovador cocinero dedicado a la exposición y divulgación de la comida japonesa. Javier Lopez de Sushi at Home nos elaboró en directo cinco tipos de sushi especialmente diseñados para ser los perfectos matrimonios con sendos espumosos.

Como siempre en esta actividad comenzó M. A. Sabadell quién nos habló sobre muertos vivientes y su relación con la comida japonesa. ¡Creedme si os digo que esa relación existe!.  Podeis ver la intervención en nuestro canal Youtube.

Proseguimos con una exposición de Manu Jiménez en la que nos introdujo al complicado mundo del espumoso a través de reseñas históricas y tras la cual fuimos capaces no solo de entender una etiqueta sino también de diferenciar los tipos de cava.

Comenzamos con un espumoso italiano poco conocido  y  denostado en España por la comparativa, erronea por otra parte, con el lambrusco. Elegimos un prosecco Torresi D.O.G que unimos con un maki de bacalao ahumado con mermelada de arándanos y salsa alioli flameada.

En segundo lugar tomamos un brut rosado de Jané & Ventura reserva de la música 2009. Para este expresivo cava tomamos un diseño de sushi con nombre propio, “Pure Soul”, en dos elaboraciones distintas, hosomaki y temaki. Los ingredientes:  el mango y la mermelada de frambuesa.

El siguiente sushi fue elaborado como un temari. Los ingredientes que usó Javier fueron un excelente carpaccio de ternera con lascas de queso parmesano y coronado por una magnífica salsa pesto. Sorprendente occidentalización de sushi que levantó pasiones entre los asistentes. Lo casamos con un champagne Henri de Verlaine brut en su formato magnum.

Continuamos con la asimilación del sushi a los  productos occidentales y en este cuarto hosomaki nos vinimos a España con ingredientes como el jamón de cerda, en sustitución del alga nori,  el queso idiazabal y la olivada de aceitunas negras de Teruel con un toque de oregano. Sabores potentes perfectamente domados con un cava del genial Agustí Torelló. optamos por un Gran reserva brut nature del 2007.

Para terminar la exposición tomamos un monovarietal de uva malvasía del grupo Freixenet añada 2001. Buscamos un maridaje arriesgado que convenció a los asistentes. Un nigiri de salmón según una receta del chef Morimoto. El salmón se marina, basicamente, con azúcar moreno y canela variando la textura y añadiendo complejidad.

Os dejamos algunas fotos más.

Dia de la comarca del campo de Borja

El  sábado 5 de junio, la Asociación de Sumilleres de Aragón se unirá a la celebración del ” Día de la comarca del campo de Borja” con un masivo brindis en  Tabuenca.

Se descorcharan más de 300 botellas de cava de Ainzón usando el original método del descorche con sable.

El evento comenzará a las 19h.

Os pongo un video del método de descorche con espada. El video lo he obtenido de la recomendable web de Joaco Sanz  ” Cooking and Tasting”

!!! Nos vemos en Tabuenca ¡¡¡