El gusano del mezcal

Una botella de tequila junto a un vaso

Las botellas de tequila no tienen un gusano en su interior, al grano y sin rodeos. La bebida mexicana que sí se puede vender con un gusano en su interior, aunque no es algo imprescindible ni mucho menos, es el mezcal. Similar al tequila, sí, pero no es lo mismo. Mientras que el primero está sujeto a unas firmes regulaciones controladas por el Consejo Regulador del Tequila (CRT), que se asegura de la calidad de la producción, el mezcal se elabora como cada productor considera.

 El surgimiento del mito ha venido produciéndose por la habitual confusión a la hora de diferenciar entre mezcal y tequila más allá de las fronteras de México. En ocasiones se cree que el mezcal es poco más que un tipo de tequila o que es directamente tequila con otro nombre. Pero no. El tequila exclusivamente emplea en su elaboración agave azul, siendo una de las variedades más habituales la del agave azul Weber, cultivado en la región de Jalisco, sometido siempre al control del CRT como decíamos más arriba.

Gusanos en dos botellas de mezcal Gusano RojoMezcal Gusano Rojo – Fotografía por José Quintana

 

El mezcal, por su parte, emplea más de una docena de especies de agave diferentes, sin requerir utilizar unas u otras en particular aunque sí tenga una denominación de origen obtenida en 1995, siendo uno de los más empleados el agave angustifolia. También, el proceso de elaboración varía y en el mezcal se cambian los hornos de mampostería de los tequilas por hornos cónicos de piedra.

Esta libertad mayor a la hora de elaborar el mezcal propició que un productor, Jacobo Lozano Páez, decidiese introducir un gusano en sus botellas. Era un modo de diferenciarse de la competencia y pensaba que así sus mezcales serían más sabrosos. La ocurrencia la tuvo tras descubrir en el interior de una piña de agave, alimentándose de esta, una larva de este animal. Tuvo éxito y, con el tiempo, más productores se sumaron a la costumbre uniendo los gusanos con esta otra bebida nacional mexicana.

 

Autor: Toni Castillo del blog http://www.bonviveur.es/
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¿Qué es el cóctel americano?

Con mucho estilo pedía James Bond un Americano en Casino Royale (1967). ¿Sabría él que su bebida tenía ya unos 100 años de recorrido? Cuando hablamos del Americano tenemos que dar un par de pasos atrás para entender su historia y la de sus ingredientes.

Tan pronto como el ser humano descubrió las bondades del alcohol, lo empezó a utilizar para extraer los componentes medicinales de las plantas. Y ya que estaban, como estas dejaban su rastro aromático, las emplearon para tapar malos sabores en vinos y destilados.

Siguiendo esta lógica, en Turín añadieron especias y hierbas del Piamonte para aromatizar vino de Moscato, propio de la región. Así nació el vermut de Torino, que más tarde tendría su Indicación Geográfica Protegida. Poco tiempo pasó hasta que se hizo popular a la hora del aperitivo y se convirtió en una bebida simbólica de la ciudad. Y gracias a la labor comercial y creativa de Alessandro Martini y Luigi Rossi, el vermut y el aperitivo no tardaron en ser tendencia a nivel mundial.

De manera bastante similar, nació el bitter en Milán pocos años más tarde. Aunque esta vez no emplearon el vino como cuerpo sino un destilado de origen agrícola. En Casa Martini, situada en la pequeñita localidad de Pessione (que literalmente significa “pellizco”), Martini y Rossi crearon su Bitter de color rojo intenso con ingredientes 100% naturales. Tampoco pasó mucho tiempo hasta que esta bebida amarga se hizo un lugar como símbolo milanese. Con estos románticos atardeceres trabajaban Martini y Rossi.

americanoEn el año 1860, a los italianos se les ocurrió que podían unir las dos bebidas, añadiendo también un poco de soda, creando así el cóctel que bautizaron como Milano-Torino, o MiTo en su versión abreviada. Muchos creen que nació a propósito de la inauguración de la Autostrada A4 que unía ambas ciudades. Puede ser, pero entonces, ¿por qué hablamos hoy de ‘Americano’?

En italiano ‘amaro’ significa ‘amargo’, por lo que es bastante probable que el cóctel tenga su raíz etimológica ahí. Pero como con esta explicación no vas a quedar muy cool ante tus amigos, vamos a revisar tres teorías más.

La primera, que se bautizó como Americano en los años 30, en honor a la victoria en Nueva York de Primo Carnera, un conocido boxeador italiano que medía nada más y nada menos que 2,05 metros y pesaba 120 kilos. Un modelo de hombre a seguir en la Italia nacionalista de la época. Quizás bebiendo Americanos llegabas a ser tan alto y fuerte como él, quién sabe…

La segunda, es que los turistas estadounidenses que visitaban Italia, acostumbrados a los cócteles combinados con soda y en plena Ley Seca, cayeron rendidos ante el Milano-Torino.

La tercera, que los italianos, que de dialéctica y márketing saben un rato, aprovecharon todas las razones anteriores para darle al cóctel un nombre más internacional que ayudase a venderlo en el exterior.

Y así, es como nació el maravilloso Americano. Y mira qué bien, hoy te vas a la cama habiendo aprendido algo nuevo.

 

Fuente: http://www.theshakerandthejigger.com/cocteles/