¿Qué es una salsa?

Como suele decirse en los libros de cocina, las salsas, esos líquidos que acompañan a los ingredientes principales de un plato, su utilizan para realzar el sabor, ya sea amplificándolo, por contraste o complementándolo. La palabra salsa tiene su raíz en sal y está muy relacionada con otras dos preparaciones básicas: las sopas y las gelatinas.

 La primera referencia europea que tenemos de una salsa es en un poema latino del 25 d.C. que describe a un granjero mezclando unas hierbas, queso, aceite y vinagre; una especie de antepasado del pesto genovese, que daba al pan un sabor picante, salado, aromático.

Pero no estamos aquí para hablar de la historia sino de la ciencia que se esconde tras las salsas. Para ello debemos prestar atención a lo que hacen que es, en esencia, proveer de sabor en forma de un líquido con una agradable consistencia. Sabor y consistencia, esas son las dos principales características.

 Empecemos por la más difícil, el sabor. Hay miles de moléculas que se pueden combinar en un número casi infinito de formas y que, para colmo, distintas personas lo perciben de manera diferente. Esto hace que cualquier generalización debamos cogerla con pinzas, pero aun así podemos tener en cuenta unos pocos hechos básicos.

 El sabor es una combinación de dos sensaciones: gusto y olfato. El gusto, como sabemos, se percibe en la lengua –salado, dulce, ácido, amargo y el japonés umami – y es debido a unas moléculas –sales de sodio, azúcares, ácidos agrios junto a ciertos aminoácidos y alcaloides, y el glutamato monosódico– que se disuelven con facilidad en agua (la sensación astringente causada por el té y el vino tinto y la mordacidad picante de la mostaza no son sabores verdaderos aunque los percibamos en la lengua debido a moléculas que también son solubles en agua). Con todo, recientemente se cuestionan cada vez más estos sabores primarios pues hay algunos, como el metálico o el regaliz, que no se explican como mezcla de ninguno de ellos.

 El olor se percibe, evidentemente, en la nariz, más en concreto en una región minúscula situada en la parte superior del conducto nasal, y lo provocan miles de moléculas que, en este caso, son más solubles en grasas que en agua, de donde tienden a escapar hasta alcanzar a nuestros sutiles detectores nasales.

 El sabor es lo que sentimos cuando nos metemos en la boca y masticamos ese delicioso langostino con chocolate al oporto; el olor es lo que experimentamos cuando, saltándonos todos los manuales de buenas costumbres, acercamos la nariz al abrir ese hojaldre de paloma y foie de oca con trufas. Lo curioso es que diferentes investigaciones han mostrado que no se trata de dos sentidos independientes: el sabor influye en el olor y viceversa.

 Quizá el problema más habitual con el sabor en las salsas es que nunca parece ser suficiente, o que hay algo que se nos escapa. Perfeccionar el sabor de cualquier plato es un arte que depende de la habilidad del cocinero, pero hay dos principios básicos que nos pueden ayudar: las salsas acompañan al alimento principal y, por tanto, se comen en pequeñas cantidades, luego necesitan que su sabor esté concentrado. Si probamos una cucharada puede parecernos demasiado fuerte, pero junto a un trozo de carne estará perfecta. Por otro lado, los espesantes, como la harina o la mantequilla, reducen el sabor de la salsa luego es importante ajustarlo después de añadirlo.

 El ingrediente básico de todas las salsas es el agua: jugos de carne, verduras, purés de frutas… Hasta las menos obvias, como la mayonesa o las salsas de huevo, también lo son. En cada una de ellas el agua es la fase continua, el material que baña a los demás componentes –las únicas en donde no esto no ocurre es en las vinagretas y las hechas con mantequilla; aquí la fase continua es la grasa–. El objetivo de todo cocinero es conseguir que la salsa parezca menos acuosa, menos rala. Para ello se añaden cosas como partículas vegetales o animales, gotas de aceite o incluso burbujas de aire. ¿Por qué?

 La palabra clave es viscosidad. El agua en estado líquido fluye con facilidad, en parte debido a que su molécula sólo posee tres átomos. Por el contrario, el aceite, que se construye encadenando de 14 a 20 átomos, se mueve con más pereza. Dar consistencia a las salsas implica obstruir el movimiento libre de las moléculas de agua: éste es el objetivo de los espesantes antes mencionados. Al introducir partículas sólidas, aceites o burbujas, el movimiento libre de las moléculas de agua desciende –técnicamente se llama recorrido libre medio–, pues chocan contra estos cuerpos extraños: hemos conseguido aumentar la viscosidad del medio

 Al dar a los fluidos acuosos una mayor consistencia las sustancias en la fase dispersada pueden dar texturas de distintos tipos todo dependiendo del tamaño de los espesantes. Las gotas de aceite le dan el punto cremoso, la harina y caldos concentrados de carne o verduras el viscoso y las burbujas de aire, un tono ligero y evanescente.

 En particular, los agentes espesantes que proporcionan harinas, carnes y verduras son diminutas partículas que se encuentran en suspensión, y son las más pequeñas, que casi no se notan, quienes dan ese tono suave a la salsa. Como todos hemos comprobado son opacas –bloquean la luz– y tienen la manía de separarse formando grumos, algo que se resuelve reduciendo la fase continua. Esto es, quitando agua.

 Si usamos aceite nos encontramos con que estamos intentando mezclar dos líquidos inmiscibles. Para conseguir una salsa sin esos poco deseados “ojos de aceite” se utilizan proteínas, fragmentos de paredes celulares o ciertas moléculas, como la lecitina del huevo.

Y cuando usamos burbujas, como en los maravillosos suflés, nos enfrentamos a la omnipresente gravedad que tira de la frágil estructura de aire. Su inapelable victoria se puede retrasar haciendo más rígida la pared de la burbuja: es por eso que se utiliza aceite, proteínas de huevo, o la lecitina de la yema.

Texto: M.A. Sabadell

¿Qué es tataki?

Tataki es una técnica, o método de cocina, japonesa que tiene como lugar de origen la Provincia de Tosa en Japón en donde, carne o pescado previamente marinados  en vinagre y jengibre molido., son cocinados por sus lados a través del contacto con una  llama directa,

El método fue perfeccionado por Sakamoto Ryōma, un samurái rebelde del siglo XIX, que se inspiró en la técnica europea de asar a la plancha para sellar (reacción de Maillard) los alimentos en lugar de usar la llama directa.

Sakamoto Ryoma

La traducción de tataki es, algo así como, apilado o distribuido en piezas lo que representaría muy bien la presentación del plato.

Tataki

OPIHR ORIENTAL SPICED GIN BUSCA A LOS DOS MEJORES COCTELEROS DE ESPAÑA

Ophir Oriental Spiced Gin retará a los bartenders españoles a que creen cócteles únicos reflejando el interesante mundo de sabores de la marca, inspirados en la antigua Ruta de las Especias. Los dos finalistas españoles viajarán el próximo mes de septiembre a la ciudad de Marrakech, donde competirán por el título mundial al mejor bartender frente a representantes de Reino Unido, Estados Unidos, Portugal e Irlanda. Conscientes del alto nivel de bartenders con los que cuenta actualmente nuestro país, Opihr Oriental Spiced Gin lanza un apasionante concurso, la “Opihr World Adventure Cocktail Competition 2″ donde los dos finalistas españoles se embarcarán en un viaje único hasta la ciudad de Marrakech explorando los sabores e ingredientes característicos de esta excepcional ginebra.

LOGO OPIHR (2)

La originalidad de la receta y la perfecta armonía de sabores serán dos de los criterios fundamentales que el  jurado tendrá en cuenta a la hora de decidir los dos finalistas que representarán a nuestro país en la final mundial. Esta, tendrá lugar entre los días 17 al 20 de septiembre en Marrakech (Marruecos). Allí finalistas de todos los países participantes realizarán diversas pruebas de habilidad y precisión, además una ruta por el zoco de la ciudad en donde, con un tiempo y presupuesto limitados, deberán abastecerse  con todos los ingredientes del cóctel que prepararán en la final.

BOTELLA CON PERFECT SERVE (2)

Los interesados en formar parte de esta aventura deberán inscribirse en el concurso a través de la www.opihr.com/es

Para la correcta inscripción deberán incluir, además de sus datos personales, la receta del cóctel y una foto del mismo. El plazo de inscripción se abre el día 9 de julio, siendo el día 15 de agosto la fecha límite de recepción de candidaturas. Los nombres de los dos finalistas españoles que viajaran el  próximo mes de septiembre hasta la ciudad de Marrakech se conocerán durante la última semana de agosto. El ganador que se alce con el título de mejor bartender en la gran final de la “Opihr World Adventu Cocktail Competition 2015”, será Embajador Internacional de la marca durante el año 2015-2016

¿Qué es el chocolate?

Cuando hablamos de chocolate nos viene a la cabeza la imagen de una tableta, pero originalmente era una bebida. Su nombre vienen de la palabra azteca xocalat, que significa “agua amarga”  y, como todos sabemos, se extrae de las semillas del árbol Theobroma cacoa, el árbol del cacao –Theobroma viene del griego “comida de los dioses”. Recordemos que existen tres variedades principales: la más común es Forastero, que da cuenta de casi el 90% de la producción de cacao del mundo. La más rara y, por tanto, más apreciada (siempre lo más raro es lo más gustoso), es la variedad Criollo y la que queda, Trinitario, es un cruce de las dos anteriores–. Los aztecas veían el árbol del cacao como fuente de fuerza y salud y adjudicaron como su guardián al dios Quetzalcoatl.Habitualmente se servía en forma de líquido espumoso mezclado con canela y harina de maíz. Fue en Europa cuando se le añadió vainilla y azúcar: había que hacerlo más dulce para que fuera agradable a nuestro paladar.

Pero lo que nos interesa es la ciencia que hay debajo de tan agradable alimento. En promedio el chocolate contiene un 8% de proteínas, 60% de hidratos de carbono y 30% de materia grasa, una cifra que ronda el límite de lo recomendable para la salud. Una tableta de 100 gramos aporta 520 calorías y contiene elementos esenciales como el potasio, calcio, hierro, cobre y zinc, además de vitaminas A, B y E. Pero lo llamativo es que contiene más de 300 sustancias químicas y de la mayoría no sabemos cómo actúan sobre el organismo. Aislarlas y entender su efecto es uno de los objetivos de químicos, biólogos y neurocientíficos.

Pero sí sabemos algunas cosas. Además del placer de mojar los churros en él, también proporciona una sensación de “sentirnos bien” en nuestro cerebro debido a una de esas moléculas, la feniletilamina, que está relacionada con las anfetaminas. Como tal, es un estimulante –no tan intenso como las populares anfetas– que actúa sobre ciertos neurotransmisores en las partes del cerebro que controlan nuestra capacidad de prestar atención y estar alerta. Sólo hay unos 700 mg de feniletilamina en una tableta de 100 g, algo así como un 0,7 %, aunque la mayoría de los chocolates tienen bastante menos: del orden de 50 a 100 mg. La feniletilamina, que en estado puro tiene un aspecto aceitoso y huele a pescado, eleva el nivel de glucosa y la presión sanguínea. Es más, la feniletilamina puede potenciar la liberación de la dopamina, cuyo efecto en el cerebro es euforia.

Sin embargo, no todos los investigadores creen que ese efecto de sentirte bien sea responsabilidad –total o parcial– de la feniletilamina. En 1996 científicos del Instituto de Neurociencias de San Diego, en California, proponían que el chocolate contiene sustancias farmacológicamente activas cuyo efecto es el mismo que la marihuana y que podrían ser las responsables de cierto tipo de psicosis, inducidas por drogas, que asociaban al consumo de chocolate. Ya pueden imaginarse el susto que se llevaron las chocolateras cuando apareció la noticia de esta investigación en los medios de comunicación…

Las células cerebrales poseen un receptor para el THC (tetrahidrocannabinol) de la marihuana. Dicho de otra forma, el THC, como otras sustancias psicotrópicas, podemos imaginárnoslo como una llave en busca de una cerradura en las células nerviosas. Si la encuentra, se fija a la membrana de la célula y provoca unas reacciones en su interior que inducen sensaciones placenteras y estimulantes. En el chocolate no aparece el THC pero sí otra sustancia, la anandamida, que actúa sobre las mismas estructuras que el THC. Curiosamente, la anandamida –cuyo nombre viene de la palabra sánscrita ananda, felicidad interior– se produce de forma natural en el cerebro pero se destruye con rapidez. De hecho, para que tuviera un impacto sobre los niveles normales de esta molécula en nuestro organismo deberíamos comer varios kilos de chocolate. Lo que sucede, y fue lo que encontraron los científicos del Instituto de Neurociencias, es que el chocolate posee otras sustancias que ralentizan esa destrucción, permitiendo que provoque ese delicado efecto de sentirnos bien mientras comemos nuestra porción de cacao.

El chocolate también contiene triptófano, un aminoácido esencial que, además, el cerebro utiliza para generar la serotonina, que en altos niveles produce euforia e incluso éxtasis. Y por si fuera poco, en las siempre atractivas tabletas encontramos teobromina, que actúa de igual manera que la cafeína o la teína pero a una escala mucho menor. es un suave diurético, estimulante y relajante muscular. Ahora bien, mientras que para nosotros no supone ningún problema sí lo es para perros, caballos y otros animales domésticos, pues metabolizan con mucha más lentitud la teobromina, que afecta a riñones, corazón y sistema nervioso.

Los primeros en descubrir los efectos excitantes del chocolate fueron los mayas, que vivieron en México desde el año 250 a. C. hasta el 900: era una bebida reservada para la élite de la sociedad. Cuando los españoles llegamos a finales del siglo XV a América, los aztecas eran la civilización dominante y su economía estaba en parte basada en la semilla del cacao. De hecho, las tribus conquistadas pagaban sus tributos con esta moneda.

También los nobles aztecas reservaban el chocolate para su uso. Lo veían como un potente afrodisíaco, y, pillines ellos, prohibían que sus mujeres lo bebieran. Cuando el cacao llegó a Europa la reputación del chocolate como estimulador del apetito sexual llegó con él. Como no podía ser de otra forma, esta reputación creció con el tiempo. Lo bebían ambos sexos con tanta fruición que en 1624 un escritor, Joan Roach, dedicó todo un libro a condenarlo, refiriéndose a él en un tono muy puritano como “un violento inflamador de pasiones”. En el siglo XVIII el gran amante Casanova proclamó a los cuatro vientos que el chocolate era su bebida favorita. Pero Casanova no era químico y por mucho que fuera un gran amante, sus proezas sexuales no tenían nada que ver con este placer negro: el chocolate no es un afrodisíaco.

Tampoco es cierto que provoque ni agrave el acné –así lo demuestran los estudios realizados por la Pennsylvania School of Medicine y la U.S. Naval Academy– ni tampoco que produzca la caída de los dientes. Todo lo contrario, según científicos de la Universidad de Osaka el chocolate contiene un agente antibacteriano que previene la aparición de la conocida y aciaga placa. Incluso hay algunos estudios que indican un efecto beneficioso contra los ataques cardíacos al contener flavonoides, e investigadores de Harvard apuntan a que comer tres veces al mes chocolate consigue que vivas un año más que si no caes en la tentación. Lo que todavía no está claro es ese efecto tan seductor que tiene entre las mujeres: quizá aquí resida el secreto de Casanova…

Redactado por M.A. Sabadell
Imagenes obtenidas de Wikipedia por el autor

¿ Qué es el armagnac ?

En el año 960 aproximadamente la voz Armagnac que parece proceder de un personaje llamado Herreman que latinizado posteriormente de convierte en Arminius y que la lengua local se decantan por la palabra Armagnac.

Otro personaje casi obligado debió asi mismo influir en la elaboración del preciado destilado: Arnau de Vilanova, alquimista de S-XII que recorrió toda Europa con los conocimientos precisos para utilizar el alambique. En un territorio con vides contando con la inestabilidad de los vinos y sabiendo que la destilación era la solución, es de lógica que en la zona se descubriera de forma empírica las bondades del agua de la vida (eau de vie).  De hecho desde 1310 hasta la fecha el Armagnac ha progresado y ganado adeptos que ante un excelente destilado aprenden a gozar de sus encantos.

Se sitúa el nacimiento del Armagnac de la mano del “Maitre Vital Dufour” alrededor de los años 1260-1327, un prior de Eauzé, eclesiástico y estudioso en medicina que ,escribió en 1310 el “Muy útil libro para conservar la propia salud y mantenerse en buena forma”. El libro describe las “40 virtudes” de un alcohol llamado “Aygue Ardente “, el antecesor del actual Armagnac. Por suerte el manuscrito se imprimió y se guarda una copia en los archivos de la Biblioteca Vaticana.

Leyendas aparte el hecho es que el Armagnac no deja de ser un brandy que por sus peculiaridades posee nombre propio con una graduación de unos 40º%, siendo el producto resultante de la destilación de un vino blanco que se obtiene a partir de cuatro variedades diferentes y siendo su origen en la región que le da su original nombre occitano: Armanhac, en francés Armagnac, topónimo de la región situada al Sud-Oeste francés .

armagnac

La producción  de estos vinos se emplean para la destilación de los aguardientes que darán luego nombre a una

A.O.C (Apelation d’origen Controlée) en los departamentos de:

– Gers

– Las Landas

– Lot

– Garona

Zonas

– Bas Armagnac,  producen un “Grand Bas Armagnac” en diez localidades

– Armagnac Ténazere,  en los aledaños de Condom

– Haut Armagnac

Variedades de cepas usadas:

– Ugni blanche

– Baco 22-a, híbrido de la Flle Blanche y del Noah americano

– La Colombard: Aromas florales

– La Folle Blanche: Sensible a las enfermedades

La campaña de destilación se debe hacer antes del 31 de marzo del año siguiente a la vendimia. También como novedad y desde Julio del 2006 se ha autorizado una nueva modalidad: La Blanche Armagnac, para consumirse frío, solo y/o acompañado de hielo u otras bebidas.

Los Armagnac millésimes, son aquellos procedentes de una sola añada y mostrada en la etiqueta. En sus orígenes era un “mono-destilado” o destilado de una única vez, con los que la vejez era muy apreciada por su lenta evolución de “redondeo” de aspereza. Ahora muchos armagnacs ya son de doble destilación, si bien aun los más longevos son muy apreciados y buscados, con lo que el precio es también “longevo”, si bien el que los ha probado no lo olvida fácilmente.

Alguna de las marcas más conocidas son:

– Samalens,

– Cles de Duch

– Janneau

– L’Aubade

– Marquis de Montesquiou

– Dartigalongue

– Barón de Sigognac

Fuente: El  Sumiller

¿Quién es Bay van der Bunt?

Bay van der Bunt es un anticuario holandés de Breda y posee la mayor colección privada de licores antiguos de mundo. Van der Bunt tiene en su colección más de 5.000 licores embotellados, entre los que se incluyen botellas de coñac, whisky, Armagnac, Oporto, Madeira, Chartreuse y otros licores raros, algunas de ellas tienen más de 200 años de antigüedad.

  
 La colección fue iniciada por su bisabuelo en 1880 y fue transmitida a lo largo de varias generaciones. Van der Bunt fue adquiriendo el resto en subastas y ventas de restaurantes a lo largo de los últimos 35 años. Compró  sus primeras dos botellas de coñac de añadas antiguas en un viaje a Francia, no sabía que era el inicio de una colección valorada en millones de euros en la actualidad. En la década de 1970, el empresario era dueño de una pequeña tienda de antigüedades y viajaba con frecuencia a Francia en busca de tesoros escondidos en tiendas de segunda mano. En 1978, su colección aumentó cuando el padre de Van der Bunt le regaló unas 100 botellas. Su colección ha ido creciendo hasta las más de 5.000 botellas que mantiene de forma segura bajo llave en un antiguo establo de su granja rehabilitada a las afueras de la ciudad holandesa de Breda.

  
Su botella más cara es el Cognac 1795 Brugerolle Aigle D’Or, Trés Vieille Réserve Spécial, data de 1795 y era el coñac que tomaban los oficiales del ejército de Napoleón. Un jeroboan (6 litros) de vidrio soplado, una botella única en el mundo que se cree que viajó con el ejército de Napoleón Bonaparte en la guerra contra Austria y los británicos. Valor estimado en la actualidad 138.000 €. 

  
Si te interesa puedes comprarte alguna botella de su colección desde los 80€ en http://www.oldliquors.com/

Los cortes de la carne

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Pescuezo: Es una carne que une la cabeza con el tronco del animal, es seca, con mucho nervio y tejido conjuntivo, ideal para caldos, estofados o guisos.

Aguja: También conocido como filete de pobre, ocupa las cinco primeras vértebras dorsales uniendo el pescuezo con el lomo. Esta pieza es tierna, jugosa y adecuada para hacer a la plancha, frita, empanada e igualmente apta para guisos.

Pecho: Este corte es poco valorado por su gran proporción de huesos, tendones y tejido conjuntivo, posee mucha grasa, lo que ayuda a que sea sabrosa, por eso se utiliza generalmente en la elaboración de caldos y algunos guisos.

Pez: Esta pieza alargada también es tierna y jugosa, el nervio que la recorre es fácil de extraer. Ideal para asar o para hacer rellena.

Espaldilla: Es una carne grasa y jugosa, se divide en cantero y plana, del cantero suelen hacerse filetes y del final que es más duro se hace carne picada y de la plana, que se conoce también como solomillo de carnicero, se hacen filetes para freír, aunque en general la espaldilla es apropiada para asar entera en el horno o elaborar guisos y estofados.

Llana: Este corte magro es plano y está recubierto por una tela blanquecina que se llama tez, su sabor es muy agradable y bien guisado, en ragus y asados la llana resulta tierna y jugosa. Con la llana también se elabora el steak tartar.

Brazuelo: Ideal para guisar y hacer caldos, es una carne gelatinosa y con menos nervios que el morcillo.

Lomo alto: Carne limpia, jugosa y tierna que une la aguja con la quinta o séptima costilla, es la parte delantera del lomo y sus cortes son muy valorados, por ejemplo, el entrecot son los filetes que están entre las costillas, con el corte deshuesado se elabora el conocido roast-beef y con los huesos se disfruta de los suculentos chuletones. Es ideal para freír, hacer a la plancha, a la brasa o a la parrilla.

Lomo bajo: La parte trasera del lomo es también magra, jugosa y tierna. Mientras el lomo alto son las cintas de las costillas largas, estas son las de las costillas cortas, su uso culinario es el mismo.

Solomillo: Uno de los cortes más valorados es el solomillo, situado en la cara interna del lomo bajo, se puede dividir en cabeza, centro y punta, además de otras partes más pequeñas como oreja, cordón y rosario. De la punta se obtiene el filet mignon, con los filetes gruesos del centro el tournedó y con la cabeza el chateubriand. También se vende la pieza entera para asar. Se puede cocinar a la plancha, a la parrilla o frito, no se recomienda un asado demasiado prolongado.

Costillar: El costillar son la serie de huesos cartilaginosos que tienen parte de la carne de la falda, con él se elabora el tradicional churrasco.

Aleta: Corte muscular situado en la cavidad torácica, apoyada en el esternón. Es una carne dura y seca que requiere una cocción prolongada y para que resulte mejor, se hace rellena de ingredientes jugosos como la panceta.

Falda: La zona abdominal se conoce también como vacío y matambre. Aunque es un corte con bastante nervio es gelatinosa y muy sabrosa. Se cocina en rellenos, guisos y estofados, además de obtener de ella la carne picada con la que elaborar hamburguesas o albóndigas.

Cadera: La parte más alta de la pierna trasera se divide en rabillo, cantero y corazón. Es un corte jugoso, tierno y con poca grasa, muy valorado también para hacer a la plancha, resultarán tiernos si están bien cortados, en perpendicular a la fibra.

Tapa: Como su nombre indica, tapa todos los cortes de la pierna, también muy apreciada para hacer a la plancha o para freir. De buena presentación con zonas magras, es una carne tierna de la que se extraen los escalopes y escalopines, ideal para hacer a la plancha o rebozada.

Babilla: Este corte de forma ovoide es más jugoso cuanto más cercano está a la cadera, de esta parte se obtienen buenos medallones y filetes ideales para todo tipo de cocción, la parte más cercana a la rodilla es más dura y se utiliza para guisar.

Tapilla: Corte muy bueno para filetes, sin infiltraciones de grasa resultando un poco seca, ideal para rebozar.

Contra: Es una de las grandes piezas que también resulta algo seca y dura por la poca grasa que contiene, ofrece filetes de calidad y de buena presencia, pero lo ideal es utilizarla para guisar y asar.

Culata: La culata de contra es una pieza jugosa, tierna y tendinosa. El corte se puede dividir por una membrana que apenas se aprecia en la degustación. Es un corte ideal para hacer filetes y brochetas o guisos como el fricandó.

Redondo: El redondo, que recibe este nombre por su forma, es una carne tierna, sin nervios y con poca grasa, es algo seca según su elaboración, pero menos que la contra. Acepta asados, guisos, mechados y en la elaboración de productos con carne picada.

Rabo: El rabo ofrece una carne gelatinosa pegada a las vértebras finales de la cola del animal. Contiene grasa y resulta muy sabrosa, es ideal para guisos largos y caldos. El plato más popular es el guiso de rabo de toro.

Morcillo: También llamado jarrete o zancarrón, es la parte baja de las patas que ofrece una forma irregular de carne magra, melosa y con muchas fibras. Con él se elabora el tradicional cocido madrileño y muchos otros guisos y estofados. Su corte transversal es el conocido ossobuco.

Fuente: http://www.ocu.org

¿Qué es el queso Pule?

El queso Pule (potro en serbio) se fabrica en la reserva natural de Zasavica, situada cerca una pequeña ciudad serbia que se encuentra al norte de Belgrado llamada Sremska Mitrovica. El curioso proceso de fabricación de este queso se inicia a partir de la obtención de la leche de una raza especial de burros que proceden de los Balcanes.
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En la reserva natural se encuentran alrededor de 100 de estos animales. Un solo litro de su leche cuesta alrededor de 40 euros. Para obtener un kilo de este queso Pule se necesitan al menos 25 litros de esta leche, así que es fácil deducir cual es  el queso más caro del mundo. El precio final de un kilo de este queso ronda los 1.000 euros.

¿Qué es la sandía Densuke Black?

Japón es el país donde los melones y las sandías son un producto de lujo. Por lo que es muy normal que los japoneses los regalan en ocasiones especiales.

La sandia llamada Densuke Black solamente crece en la isla de Hokkaido en Japón. De esta variedad de sandia solo se producen alrededor de 10.000 unidades al año. Tiene una cáscara gruesa de color negro intenso y uniforme, completamente lisa con el interior rosa y muy jugoso.

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La sandia Densuke Black. Se consume como cualquier otra fruta, sin cuidados especiales.

La primera sandia Densuke Black de la temporada que se vendió alcanzó el precio de 4.000 euros pesaba 8 kilos, unos 500 euros el kilo. El peso normal suele estar entre 5 y 7 kilos. Y otro dato que habla de los  motivos de su elevado precio: solo se recolectan 65 unidades en la primera cosecha de la temporada.